PENTECOSTES EN COCHABAMBA

“Yahweh dijo a RC-MIAMSI: “Dejen sus tierras, su país, y sus casas, váyanse para la tierra que les enseñaré, Cochabamba, donde mi Espíritu hará morada en junio… De ustedes haré un gran grupo que va a esparcir mi nombre por toda América, y yo les bendeciré. Sean ustedes mismos una bendición para los demás”

Volarán, como les había dicho Yahweh, incluso algunas hermanas mayores y algunos jóvenes, para llegar a Cochabamba. Ahí edificarán nuevos sueños, verán nuevos horizontes y se animarán sus mentes y corazones, porque van juntos construir una “casa común”.

¿Qué podrá desanimarlos? ¿Qué podrá impedirlos? El Espíritu de Dios está con ustedes, acompañándolos a una tierra sagrada.

Dejemos todo, partamos con el equipaje de la misión:” …el Señor designó a otros ochenta discípulos y discípulas, y los envió a Cochabamba, diciéndoles: “la cosecha es grande, y los obreros son pocos. No lleven bolsa, ni alforja, ni sandalias”. Lleven la Biblia, la sonrisa, el abrazo, la comprensión, la esperanza, la fe, el amor. Volverán felices porque su nombre estará escrito en los cielos.

“Ustedes se quejaban porque son pocos, porque no crecen para llevar la Buena Nueva de Jesús a las clases medias, al medio en que viven y circulan. ESCUCHÉ su clamor por despertar la esperanza en otro mundo posible. Sí, otro mundo es posible, dijeron el 2006, aquí mismo en Cochabamba. ¿Quién escuchó sus gemidos como dice Yahweh sobre los esclavos hebreos? No basta ver, hay que escuchar clamores y quejas. ¿Qué pasos fueron dados desde entonces? Compartan, lo que escuchan y ven con el corazón inspirado por el Espíritu Santo, reúnanse para revivificar su misión, pónganse en soledad para orar y sentir lo que les dice el Espíritu Santo. Salgan de las seguridades de sus mundos particulares para seguir un sueño antiguo, el anuncio del Reino de Dios, un día irán a la tierra de los que de allá les están preparando con leche y miel, singani y cantos…”

Queremos transformar el mundo, sí, porque otro mundo es posible, sabemos que para eso nos llama Jesús: “Estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. El amor que me une al Padre desborda para toda creación. Los guiará, los llevará por la mano para que me encuentren una vez más en Cochabamba, también jóvenes preparándose para ser discípulas y discípulos hoy construyendo con el Espíritu el sueño de Dios”.

Los de Emaús iban por el camino comentando la tristeza por la muerte del Maestro. Pero su corazón se inflamó cuando sintieron que él estaba vivo. Volvieron a Jerusalén. Como volveremos a Cochabamba, los que ahí estuvimos el 99 y los que ahí tuvieron la bendición de estar para el XI ELAM. El Espíritu de Dios, nos hará comprender qué debemos hacer, cómo debemos actuar de ahora en adelante y no nos dejará perder la fe, la esperanza, la caridad.

Estamos haciendo otra vuelta, otro camino, otro éxodo a nuestros hogares, a nuestras familias, a nuestros países.

ESCUCHENME, desde el seno materno Yo las/los llamé, desde las entrañas del mundo me acuerdo de tu nombre para que estén en Cochabamba el 2018, porque deseo tornar-las/los luz de los pueblos, para que mi Salvación llegue hasta los confines de la tierra.

¡Despierten! ¡Despierten! “Vistan su fuerza interior, sus sentimientos, escuchen a los que necesitan y vean con los ojos del corazón. “Que bellos son sobre las montañas os pies del mensajero que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia su salvación: Ya reina Su Dios (Is 52, 7).

(textos inspiradores: Gn 12, 1-4; Lc 10, 1-2.4; Ex 3, 7; Mt 28, 19-20; Is 49-52)

Davina Moscoso de Araujo

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